Cómo facturar y gestionar las certificaciones de obra

certificaciones de obra

Cuando creamos un presupuesto para una obra sabemos que debemos tener en cuenta varios aspectos, como son los gastos de personal, materiales, desplazamientos, etc… Cada una de las partidas creadas en el presupuesto terminarán convirtiéndose en certificaciones de obra. Entre la partida presupuestada y la certificación (y su posterior factura) se encuentra el trabajo que hemos realizado.

¿Cómo funcionan las certificaciones de obra?

Una certificación de obra es la suma de los trabajos ya realizados en una obra, segmentados por partidas, que se facturan una vez han sido ejecutados y que atienden a un presupuesto cerrado. Esto garantiza que lo realizado (y que se va a cobrar mediante la certificación o suma de certificaciones) es fiel a lo que se presupuestó y aceptó por el cliente, ya que es éste el que «certifica» que el trabajo realizado es justo el acordado.

Ahora bien, para poder conocer la desviación que se haya podido producir entre lo presupuestado y lo certificado es necesario llevar un seguimiento regular de los trabajos que se han venido realizando en la obra. Es decir, que si el cliente nos cambia el presupuesto, o nos pide que aceleremos y tenemos que meter a otro trabajador más y nosotros no registramos esas horas, puede que al final estemos perdiendo dinero a la obra y nos enteremos demasiado tarde.

Si solo tenemos una obra que requiera de certificaciones, resulta medianamente sencillo seguirla. Sin embargo, habitualmente tenemos más de una obra y llevar las certificaciones de varias obras (con el trabajo que conlleva) sin un adecuado programa que nos ayude a gestionarlas, resulta una difícil tarea.

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Cómo se facturan las certificaciones de obra

Una obra se puede abonar mediante certificaciones a origen o abono total de la misma.

Certificación total

Aunque a priori podríamos pensar que una certificación total y una factura del presupuesto aceptado es lo mismo, a veces resulta necesario crear la certificación para que nos la acepten y poder generar así la factura correspondiente. Este es el caso más común de obras pequeñas o en el caso de que seamos la subcontrata de otra subcontrata de la constructora.

Certificaciones a origen

Una certificación a origen no es otra cosa que crear una certificación por diferencia con respecto a lo presupuestado. Por ejemplo, si presupuesto que voy a realizar una escalera y que posteriormente la voy a revestir, en la primera certificación se refleja que ya la he creado y en la segunda certificación, solo puedo incluir el revestirla, ya que la creación de la escalera lo certifiqué en la anterior. Con el módulo de Instaladores de Properly Gestión esto resulta muy sencillo de hacer, ya que es el propio programa el que tiene en cuenta esto, por lo que los posibles errores son imposibles. Nunca nos quedará nada por certificar ni certificaremos por duplicado ninguna partida.

Lo cierto es que la necesidad de un buen software que te gestione las obras resulta en un beneficio a corto plazo para nuestra empresa. Por ejemplo, en Properly Gestión Instaladores, a medida que vayamos ejecutando la obra, podemos imputar los trabajos realizados a la obra que le indiquemos, con lo que en cualquier momento podemos conocer la posible desviación y actuar en consecuencia. Muy probablemente éste sea el mejor aliado que podamos tener en nuestra empresa. Ya sabes que si necesitas más información puedes ponerte en contacto con nosotros y estaremos encantados de darte el mejor asesoramiento para tu caso particular.

 

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